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Archivo para agosto, 2011

La televisión de la posmodernidad, influencia en el desarrollo social. Retos de la televisión comunitaria en Cuba.

Autora: Lic. Yudelkis Calaña Guevara

Evidentemente la televisión como producto artístico está cargada de significados que son establecidos a partir de códigos decodificados por receptores individuales , que le impregnan un significado particular .Debe señalarse como factor importante el papel que desempeña este medio en el receptor a partir de una realidad totalmente diferente y sobre todo diversa .Por ello debe sumarse, y de hecho , esta ha sido la tendencia, a nuevas visiones a partir del contexto actual en el que se desarrolla, desde el nuevo rol que desempeña la televisión en la sociedad. Tradicionalmente el Estado,la Iglesia, la familia y la academia jugaron un papel importante en cuanto a la divulgación y toma de conciencia frente a valores éticos y morales, el ejercicio de la ciudadanía y la formación de sujetos políticos y sociales. A partir del siglo XX los medios de difusión masiva han desempeñado un papel cada vez más preponderante al asumir estas funciones. Tengamos en cuenta que vivimos en medio de una “era“, que se ha dado en llamar posmoderna, cargada de inquietudes, trasformaciones y revoluciones en la informática y los medios, lo cual favorece la circulación de información y acceso, aunque en otros aspectos muchos autores consideren que es perjudicial por cuanto no todo lo que se promueve y consume es arte ni cultura  sino pseudoaerte  y pseudocultura (conceptos y visiones que bien merecen ser debatidos)

Lo cierto es que la tv juega un papel importante en la sociedad, es un medio de relativo fácil acceso  y está diseñado  para ser consumido e incluirse dentro  de la cotidianidad de las personas,  las familias. Su responsabilidad social es grande así como su papel dentro del desarrollo social, por ello debe ocuparse de dar mensajes educativos, de dar información de ser “ consumida”, tengamos en cuenta y cito textualmente :“La misión del ICRT se define como “un espacio informativo, educativo y de entretenimiento que satisface – a través de diversas formas estéticas – los intereses de los diferentes públicos cubanos así como la proyección mundial de la realidad nacional e internacional, en correspondencia con los principios dela Revolución Socialista.”Debemos preocuparnos y ocuparnos de hacer una televisión inteligente-desde el contenido- pero entretenida, es decir inteligente-desde la forma.

La tv , arte al fin, tiene un carácter polisémico, semiótico, cargado de significados que son asumidos o no por el receptor, esto nos lleva a uno de los principales conflictos en la realización del audiovisual.. se lo que quiero pero… ¿cómo lo traduzco en obra artística que sea atractiva y lleve el punto de vista deseado desde un contenido que responda a los intereses del ICRT?. ¿Cómo construir la representación de los valores sociales y ciudadanos en la tv en cuba y más específicamente en nuestra tv comunitaria?

La imagen audiovisual, en tanto texto, es susceptible de múltiples lecturas, las cuales, finalmente, tienen sentido, no en la pantalla, sino en el espectador. De acá se derivan consideraciones tanto frente al proceso perceptivo, como de socialización que posibilitan nuestros espacios. Tengamos en cuenta que las imágenes televisivas son susceptibles de una elaboración propiamente semiótica que conduce a su articulación discursiva, de la que depende su capacidad de contener significación .Debemos apropiar los contenidos de medios como la televisión para, a través de ellos, posibilitar encuentros que deriven en aprendizajes, diálogos, toma de conciencia y reconocimiento de la realidad y el entorno, que pueden ser incorporados por las audiencias en sus procesos cotidianos de conocimiento y reflexión. De ahí la importancia de favorecer público críticos, capaces de percibir estéticamente una obra.

Progresivamente se ha sacado el concepto de desarrollo meramente de la esfera de la economía aumentándose la relevancia de otras áreas de la vida humana, como por ejemplo, la cultura. Pensemos la cultura como un concepto mucho amplio donde se inserte de manera significativa el reconociendo de nuestra identidad. Desde esa mirada nuestros espacios televisivos estarían promoviendo un desarrollo social, a partir del tratamiento de diversas temáticas: la meramente cultural, agraria, científico técnica, realidades que deben representarse a partir de las necesidades e intereses de nuestro público que busca identificarse y encontrarse dentro de nuestra televisora. Para ello no podemos olvidar elementos básicos que parten del carácter simbólico del arte, y los modos de ser interpretados por cada uno de nuestros receptores. El desarrollo debe ser contemplado como fenómeno sociocultural, y las intervenciones a través de programas o acciones concretas deben ser legítimas culturalmente hablando.

Lo que para algunos constituye nuestra mayor debilidad, es nuestra mayor fortaleza: el pertenecer a esa comunidad para la cual trabajamos. Solo podemos competir con otros canales, videos, ipod y las innumerables opciones  tecnológicas a las que pueden acceder nuestros públicos si logramos hacerlos parte de esa obra que se muestra en pantalla. Nuestras limitaciones son muchas desde el punto de vista tecnológico, pero no son pretexto para la infertilidad de ideas, no son excusas suficientes para productos mediocres desde lo conceptual ni desde lo visual, lo atractivo de una televisora comunitaria está justamente ser ella misma, porque solo de esta manera nuestros receptores encontrarían puntos de contacto con su propia realidad y por lo tanto sentirse identificados y reflejados. Si tenemos en cuenta la individualización  de los seres humanos a partir de nuevas tendencias que han impuesto estilos de vida entonces debemos ir en busca de estos públicos más individuales e íntimos. Mostar generalidades resulta vano, es importante reflejar ejemplos desde lo individual donde se identifique ese publico diana, que sienta suya la experiencia compartida, que se sienta parte desde esa experiencia particular del producto que colocamos en pantalla.

Debemos  lograr más participación de nuestro público y ser más respetuosos de las culturas locales,  acentuando el debate sobre la necesidad de incorporar el conocimiento local como base de un desarrollo más sostenible..-

Los receptores son sujetos insertos en contextos sociales y culturales específicos que conforman su cotidianeidad, e influyen en la forma en que interpretan los mensajes delos medios. Todos llevamos, en el momento de ver televisión, características y esquemas de percepción y valoración diferentes que influyen en la manera en que respondemos a los mensajes de los medios de comunicación; es decir, es un proceso mediado.

Hacer buen arte en televisión no es un hecho fácil, es algo que está más allá de los criterios personales, intereses de los realizadores y políticas de programación. Algunos programas se  han acercado al modelo de televisión que todos los profesionales y estudiosos del medio aspiramos a ver; pero tarde o temprano, muchos de ellos,  han ido haciendo concesiones. Será demasiado pedir una televisión constante, creativa, capaza de acercarse al receptor a partir de lo que le interesa y de cómo le interesa ver?

Es cierto que la cotidianidad impone realidades, que dificulten que los creadores actuales puedan llegar lejos con sus obras televisivas, pero al menos estamos en la obligación de hacer obras  artísticamente válidas. Estamos en la obligación de hacer una búsqueda que abra los caminos hacia temas que interesen al receptor y tengan el comprometimiento del equipo de realización. Decirlo puede resultar sencillo, la realidad impone otras verdades. Existen muchos tipos de público y nuestro reto esta en llegar a cada uno de ellos. Cómo dejar de lado las banalidades?? Pues valorando en su justa medida a nuestros televidentes que suelen ser muy inteligentes, perspicaces y capaces al valorar un producto audiovisual. No es solo lo que se dice sino cómo se dice desde un lenguaje interesante innovador, original y orgánico. ¿Nuestro reto? complacerlos a todos, con todo tipo de producto, teniendo como norte nuestra política de programación, haciendo uso de la mayor herramienta con que contamos: formar parte  de la comunidad a la que destinamos nuestro producto audiovisual. Desde los medios de difusión logramos el desarrollo social si logramos ver nuestro producto audiovisual como una obra de arte (con los requerimientos que esto conlleva) que está destinada a ser consumida: Calidad  y Popularidad, Arte y Mercado no como contrarios, sino como elementos que se complementen en la búsqueda de nuestras raíces y nuestra cultura desde la perspectiva de las personas que la consumen.

 

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